jueves, 10 de abril de 2008

Entré en mi habitación y el olor a cigarrillo, cómo podría decirlo,¿me envolvió?, no, ¿me inundó?, tal vez, me inundó de un tiempo, de golpe, me inundó tan de golpe, como si la ventana de un submarino se rompiera y me inundara, así, tan de golpe como ese olor a cigarrillo que sigue flotando en un tiempo, otro, en que los grandes fumaban y yo pensaba que las cosas pasan en otro lado. Hoy.

7 comentarios:

Lucas Rodríguez Perea dijo...

Las cosas pasan en otro lado, sí, pero ese otro lado también nos toca, nos roza, nos transforma y nos inunda. Porque ese otro lado t es este mismo lado en el cual estamos inmersos, fumando, u oliendo los cigarrillos ajenos, de ahora, de antes, de siempre.

rodrigo dijo...

como se muriò charly en lost.

Anónimo dijo...

que hijo de puta rodrigo!!!

AleLo dijo...

todo nuestra piel tiene memoria, como nustros sentidos
Al fin volvieron gente!!
Besososossss

cyn dijo...

esa frase de los grandes fuman y las cosas pasan en otro lado, me encanto.

Ah Hola, ni se como llegue a tu blog. Pero acá me quedo un rato.

eugeniarombola@hotmail.com dijo...

hola rodrigo, no te voy a negar que cuando lo escribí me acordé un poco de charly, jej, saludos a todos.

Pedro Paso dijo...

En esa época que recomendabamos a nuestros padres no fumar...