jueves, 28 de febrero de 2008

Perla P.

y basta
me subo al colectivo con la bolsa grande de papas fritas, los dedos grasosos tocan el metal manoseado y la boca, la lengua
en la bombacha tengo un poco de esa sangre violeta, no sé por qué se derriten los ojos

la gorda que mandaste a espiarme me babea la punta del zapato, se le pierden las pestañas y me pega un tarascón en la cadera huesuda


en la mochila llevo un portaligas blanco, el cuchillo de alpaca, la conciencia de un cuerpo y una regla con holograma que jamás será usada


no sé por qué se derriten los ojos
te juro que se llenó todo de hormigas
te juro que podría amarte si me enseñaras a pintarme las uñas

miércoles, 27 de febrero de 2008

REC

Una vez íbamos en el auto y papá me contó acerca de la capacidad de almacenamiento de información de las computadoras. Yo estaba fascinada (y eso que en esa época todavía no existían ni las 486). Si fuese una computadora, pensaba, tendría grabado en mi cabeza el momento de mi nacimiento, el olor del bizcochuelo de mi primer cumpleaños, todo, todo… no tendría que aprender nada de memoria: cualquier cosa que leyese, me la acordaría... sería una sabia, una enciclopedia con patas y pelo largo. Igualmente papá me dijo que los cerebros están mucho mejor diseñados, porque las computadoras no distinguen entre lo importante y lo inútil, para ellas es todo lo mismo: simple información. En ese momento para mí nada era inútil, yo quería tener acceso absolutamente a todo lo que me había pasado. Ahora agradezco tener un cerebro borrador (con el correr de los años se fueron sumando demasiados acontecimientos traumáticos, patéticos, papeloneros, etc... que harían imposible la vida), claro que a veces ocurre, que surgen recuerdos de la papelera de reciclaje, loquísimos, loquísimos por lo insignificantes, pero cuando aparecen, son para mí un gran tesoro perdido, como por ejemplo el que tuve hoy, cuando me fui a fumar un pucho afuera y vi los plátanos de la vereda. Me acordé de que cuando el abuelo, hace mucho tiempo, me dijo cómo se llamaban, me pareció injusto que, llamándose así, no dieran bananas.

lunes, 25 de febrero de 2008

zapatillas de punta




Niniadesastre tiene una zapatillas de punta que se compró hace un tiempo bastante para reconciliarse con un algo en alguna parte de ella que andaba de ausencias. Material simbólico, prenda de reconciliación. Se la compró un día de paso a algún lado, sin ningún ritual ni premeditación... sólo porque las andaba precisando. Las pidió, se las probó, 36-36 1/2 - 37 -37 1/2 ??? Cuál sería su número después de tantos años? Las guardó en su mochila y se las llevó. Caminó, caminó contenta camino a su casa, como si las puntas amanecieran por su sonrisa haciéndose ver siempre transparentes ante los desconocidos. Pasó por la mercería, compró cintas y elásticos, cotejó colores con recelo y siguió su camino. Llegó a casa, las sacó, las miró, a escondidas las abrazó, como objeto perdido recuperado, como llegadas de regreso de un largo viaje.
Aunque hoy Niniadesastre prefiere a lasdemediapunta , se ríe con sus zapatillas de punta, aunque le dejen los dedos mochos, cuadraditos y les saque ampollas... no las reta. Están colgadas ahí, desde sus cintas frente a su cama. Niniadesastre de tanto en tanto las mira, y las puntas de costadete le guiñan un ojo, actualizando así esa complicidad que las recupera.

martes, 19 de febrero de 2008

jueves, 14 de febrero de 2008

Las mejores canciones de amor se escribieron con el corazón roto

A mí me gustaba que mamá me peinase, me hacía cosquillas, de esas que son lindas, no como las otras, que te hacen doler la panza y te ponen de mal humor. Yo cerraba los ojos y tenía la sensación de que con cada cepillada salían de mi cabeza miles de burbujas celestes. Pero a veces sufría –físicamente, cuando me tironeaba del pelo porque lo tenía enredado, y también estéticamente, cuando me lo ataba y quedaban esas montañitas odiosas que todas habremos padecido más de una vez-. Bueno, y con esto no quiero contar nada, digamos que es un post burbuja para eludir el tema del petiso alado con puntería de mierda.

El título de este post lo leí en una página que se llama "odio a San Valentín" , y como no está muy buena no la linkeo, pero la frase me pegó porque me di cuenta de que las canciones que más me gustan explican por completo mi comportamiento emocional.

miércoles, 13 de febrero de 2008

¿un poema para ano con cariño terrible y blanco? (aparte) sí, sí (aparte) pero puede ser recitado por el que tenga antojo (aparte) claro

no aporta cantidades significativas de proteínas
*
éramos de yeso
y lugar común
por eso acumulábamos niños
para el invierno improbable
por eso podíamos saber
que esa cosa roja
(de brillo hipnótico o grasoso)
era ketchup de primera marca

lunes, 11 de febrero de 2008



- Bueno, ¡al fin uno...!- el reloj marca las 9, aunque esperás desde las 7.30hs.
- Hola profe, ¿Cómo va?
- Bien... ¿tus vacaciones?
- No me fui...
- Ah... ¿te la pasaste estudiando?
- Nop.
- Eh... ¿y cuántas materias tenés que dar ahora?
- Seis. Pero voy a dejar una porque es mucho.
- ...
- ...
- ¿y qué pasó en el año? Por lo menos en mi materia no venías mal...
- Se... me colgué... pensé que la podía zafar...
Entra la preceptora.
Toma lista.
Se va.
- Bueno, acá tenés el programa de la materia, por si querés chequear los contenidos.
- Ahá.
- Yo te recomiendo que te fijes uno-por-uno-cada-uno de los temas. Si podés explicarlos es porque estás bien preparado.
- Ahá
- ¿Vos tenías flojos el primer trimestre y el segundo, no?
- Si
- Bueno, si querés, prepará un tema bien, y yo te hago un par de preguntas más sobrevolando el resto de la materia. Por ejemplo... en el primer trimestre tenés Maquiavelo y los contractualistas, y en el segundo Marx. Si leés bien el Príncipe y el Manifiesto, y si reconocés los otros temas, yo creo que estamos bien...
- Bueno, voy a sacar las copias entonces.
- ¿No tenés las copias? ¿Cómo pasaste el año??
- No, es que no pasé...
- Eso explica el dos en diciembre.
- mmm... na, eso explica el dos en febrero... ¿?
- ...

viernes, 8 de febrero de 2008

miércoles, 6 de febrero de 2008

Serena


...esta es una de esas pequeñas historias que se supone que son enseñanzas de la vida ¿?, o que al menos de un momento en que sufrimos extraemos algo positivo ¿?, como si tuvieramos que robarle al fracaso una moraleja para justificar el llanto, como premio consuelo que inventamos cuando algo sale mal... entonces una vez él le dijo a ella que el cuerpo es cuerpo y nada mas, nada mas que carne, nada mas que envase; ella se oscureció, los ojos se le abrieron grandes, la garganta se atoró, segundos de densa inmovilidad, algo que no sabía qué sonaba horriblemente trunco en esa frase, se enojó sin saber por qué y dijo solamente "..nooo" en su defensa (con acento en la ene y las o bien redonditas). Hasta que un día lo descubrió. Supo entonces que el cuerpo no era un simple envase como él había gritado, no era un envoltorio de un algo que existiría por detrás. Supo entonces que no había una existencia separada de sus manifestaciones. Había descubierto que ella no tenía un cuerpo sino que era su cuerpo y que creía en esa unidad. Cuerpo que habla sin hablar y dice en cada pliegue todo lo que ella no puede, incluso lo que no sabe. Hombre que existe su cuerpo y en el se despliega, construcción compleja de signos que vela y revela, cuerpo memorioso que condensa toda la historia en un ahora presente... habría sabido él que en el cuerpo de ella estaba todo su ser?... sabría él que en cada gesto, en cada mirada, cada movimiento, en cada gemir había una totalidad? ... Seguramente no, aunque ella había creído que sí.

Pero no importa, eso ya había pasado, él se quedó sin ella, ella sin él, él sin su cuerpo y ella con lo que había aprendido. Se sabe cuerpo existiendo mas allá de su carne.. aunque él no se había enterado.



martes, 5 de febrero de 2008

No hay edad para la niña desastre

Se levanta cerca de las 7am. Camina hasta la cocina y carga la pava. Con lagañas en los ojos, pone a hervir el agua.
Regresa a la habitación, se ajusta el corpiño estirado y cambia el camisón por una musculosa verde, y holgada como ella. Luego el jogging capri. Mas negro que lo normal. Y de nuevo las chinelas marrones.
Corre las cortinas gastadas y deja pasar la luz que enciende los muebles sin brillo y marrones.
Vuelve a la cocina, saca la pava del fuego y sirve el agua en la taza, sobre el saquito de té.
Camina hasta el espejo del pasillo y abre el porta-maquillaje que reposa gastado.
Pinta sus párpados con un leve verde manzana, apenas para iluminar la mirada. Pasa el rimel negro por sus pestañas mientras se mira al espejo pensando que los años no le han quitado sensualidad. Abre su boca en O y recorre los labios con un fuerte labial fucsia. Un poco de colorete en cada cachete...
Y busca el alhajero. El collar de perlas que le regaló su marido le quedaba divino. Mira el portarretrato, a su izquierda, sobre la mesita que media entre ella y el espejo de marco negro como los hoyos de su nariz que se abren con gesto resignado. Inhala profundamente... y exhala con rapidez. A él no le gustaba que se maquille.
El rubor no había alcanzado a cubrir todas las arrugas pero sonríe complacida.
Acomoda su rubia permanente (el sábado le toca peluquería).
Se pone la pulsera de oro que le regalaron sus nietos el último cumpleaños y observa sus finas manos con duda.

Toma su té y muerde un pan con queso por-salut.
Cambia las chinelas por medias y zapatillas.
Se cuelga del hombro la cartera y sale.

Así me la encuentro tres veces por semana, transpirando el maquillaje sobre sus perlasn en la clase de aero-local.

viernes, 1 de febrero de 2008

Made in China

Niniadesastre hojea parati mientras defeca.

Cuerpos esbeltos y bikinis en cavados mínimos se contornean en las playas de San Ignacio.

Lejos de las pasarelas y más bien tirando a Floresta, Niniadesastre percibe la conveniencia de adquirir una tijerita china para alojar en su baño y así por lo menos lograr un cavado digno.

Y es que Niniadesastre sabe que esto será lo más cercano a una chica parati que tiene a su alcance.
Sin más vueltas, Niniadesastre tira la cadena y sale en su búsqueda.

Arribando a la tienda de origen oriental, Niniadesastre recuerda que puede llegar a ser ofensivo para los empleados de la tienda solicitar el elemento cortante como “chino” (porque Niniadesastre lee mucho más que la parati y sabe - o le contaron en un bar- que hay culturas donde cosas que a nosotros nos parecen comunes son una ofensa, como el rojo para los marroquíes o decir “pico” a los chilenos. O algo así).

Pero ya es tarde. La mujer de la tienda abre sus ojos rasgados y espera con una sonrisa el pedido.

Niniadesastre titubea:
-quiero una tijerita….una tijerita….

Mujer de la tienda se inclina cada vez más por encima del mostrador, como si realizando esto ayudara a Niniadesastre en su pedido. Al notarlo poco fructífero, Mujer de la tienda dispara:

-una tijerita PARA QUÉ?

Niniadesastre suda, y a pesar de que aún no ha dicho nada, teme que Mujer de la tienda posea poderes extrasensoriales y lea mentes.

Niniadesastre desespera, pero no retrocede:
-para…para….CHINA. UNA TIJERITA CHINA.

Niniadesastre sale de la tienda con el minúsculo paquete rojo que la llevará más cerca de San Ignacio, y sonríe. Bah, en realidad se ríe.