jueves, 14 de febrero de 2008

Las mejores canciones de amor se escribieron con el corazón roto

A mí me gustaba que mamá me peinase, me hacía cosquillas, de esas que son lindas, no como las otras, que te hacen doler la panza y te ponen de mal humor. Yo cerraba los ojos y tenía la sensación de que con cada cepillada salían de mi cabeza miles de burbujas celestes. Pero a veces sufría –físicamente, cuando me tironeaba del pelo porque lo tenía enredado, y también estéticamente, cuando me lo ataba y quedaban esas montañitas odiosas que todas habremos padecido más de una vez-. Bueno, y con esto no quiero contar nada, digamos que es un post burbuja para eludir el tema del petiso alado con puntería de mierda.

El título de este post lo leí en una página que se llama "odio a San Valentín" , y como no está muy buena no la linkeo, pero la frase me pegó porque me di cuenta de que las canciones que más me gustan explican por completo mi comportamiento emocional.

17 comentarios:

Lunita dijo...

yo odio a la gente que cae en el lugar común de criticar a los que caen en el lugar común... un momento. eh... bueno, nada

era para decir q yo odio a la gente que dice odiar el día de san valentín por comercial. Podrían callerse en lugar de decir tantas obviedades y dejarnos a los giles con nuestra ridícula fe en q el amor dura más de cuatro años y toda la mierrrrda que nuestro idealismo adora soñar con.
He dicho.

Lunita recaliente

Anónimo dijo...

yo me tatuaría "I don´t belong here" en la frente
hoy o cualquier día, ojo.

maga

eugeniarombola@hotmail.com dijo...

yo lo tengo tatuado en la lengua. Así como si nada, se me escapa en medio del colectivo, en el baño, mientras cuelgo la ropa... a veces cantado, otras simplemente de modo afirmativo, con la cabecita haciendo un gesto de aprobación a la frase.

faure dijo...

ay ay chicas! el amor es una bombacha al reves...

Ramonita dijo...

Hola niniasdesastre:
Recuerdo muy vivamente la sensación del tironeo cuando me cepillaban el pelo y largaba unos quejidos de molestia. También recuerdo la obsesión por alisar las montañas que no podíamos dejar pasar. Para que me quede la colita tirante y chata nos tirábamos en la cama boca abajo y ahí lo atábamos. Con respecto a San Valentín, yo soy una más que cae en el lugar común que dice Lunita: no me gusta y me quejo porque es invento-marketinero (debe ser porque no ando muy bien en el rubro jejeje). Beso!!!

wallyzz dijo...

yo tengo rulos....

se imaginan???

ABrazo

Isil dijo...

para mi los grillitos no dicen cri cri, dicen creep creep

L dijo...

ay si, que feo las montañitas, que feooo.

saluditos,
L

cecilia dijo...

A mi me peinaba mi abuela y me dajaba el pelo tirante tirante que quedaba chinita, y me gustaba esa sensación de ojos razgados, pero despues a la noche cuando te ibas a dormir y te desarmabas el peinado, el pelo te dolia... no se si alguien esa sensación de que el pelo duele? a lo mejor era el cuero cabelludo. Despues siempre me peinaba mi papá porque mi mamá trabajaba y me dejaba esas horribles montañitas y me peinaba todo feo... aprendí a peinarme sola como sola excusa para que mi papá no me peinara mas... ahora extraño un poco los peinados de mi papá.

principio de incertidumbre dijo...

a unas amigas mías la abuela les dejaba el pelo tan tirante que les dolía en los ojos (como los chinitos como dicen arriba mío).
Mi mamá siempre me dejaba flojito. Y no dolía. También colgaba de la cama para peinarme, pero nunca fue una cosa perfecta. Odiaba a esas chicas de pelos lacios que nunca nunca nunca tenían friz.

Muerte a ellas.

Ramonita dijo...

Cuando iba al jardín me peinaba mi papá porque mi mamá se iba a trabajar temprano. Me tenía que hacer dos colitas porque a mí me gustaba y el pobre no tenía ni la más puta idea de cómo se hacían. Me acuerdo que en el jardín la maestra me preguntó "¿Quién te peinó hoy?" Porque tenía dos colitas totalmente asimétricas y deformes jajajaja. Se ve que notaron la diferencia, y yo les contesté orgullosa, "mi papá". No sé por qué cuando somos nenas tenemos esa manía de las no-montañitas. Yo tengo el pelo muy lacio y no me gusta, prefiero los rulos y el movimiento pero eso pasa siempre. Mi pelo es tan lacio que no puedo hacerle nada. Pero qué va a ser, es el que tengo. Yo tb extraño que mi pa me peine. Besos!!!

Máximo Ballester dijo...

Hay gente que se enamora de esas fechas: yo no sé cómo hace.
Qué lindo post bien peinado. Yo no tengo arreglo y me brilla muy bien mi pelada después de haber tomado sol en la playa.

Me alegro por este nuevo blog y mucha suerte.

Un beso.

Lunita dijo...

ja.
A mi también me pasa. Produzco más cuando estoy hecha mierda.

Y soy lacia. Moriré a pedido de ppio de incertidumbre ;)

¿Por qué recordamos más cómo nos peinaban los papás muertos? Mi papá me enseñó a peinarme para que no me doliera. Se empieza primero por los nudos de abajo, agarrando en una cola todo el pelo. Y después, como en filas, vas subiendo hasta llegar al tope de la cabeza. Así no duele, me decía él. Y síp. En eso sí le daba la razón.

Anónimo dijo...

Ramonita TE AMO, Ramoncito.

Ramonita dijo...

Juajuajua
Gracias Ramoncito! :)
Lástima que no te conozco.

Luis Almirante dijo...

Era... "Gracias, lastima que yo no puedo decir lo mismo"

AleLo dijo...

Los comentarios muchos y variados, debo coincidir con algunos: el recuerdo del peinado para mi es tragico, porque lleve el mismo peinado de cola de caballo hasta los 12 !! y con respecto al Valentin, coincido con Lunita re caliente!! Y digo BASTA!!
Sigan asi y mucho besos