lunes, 21 de julio de 2008

La llamo a mamá, me atiende, le digo hola má.
Hola hija.
¿Cómo estás?, le pregunto.
Más o menos, estuve un poco enferma.
¿Qué tuviste?
Una gripe terrible .
Te quedó la voz rara.
Vos también tenés la voz rara.
No, ¿te parece?
Sí, más finita.
Silencio.
Bueno, te dejo que está hirviendo el agua.
Dale, beso.
Beso.
Me tiré a dormir una siesta y cuando me desperté ya era tarde para llamar a mamá.

1 comentario:

wallyzz dijo...

Mama siempre tiene la voz diferente, siempre responde a nuestros estados de animo...

Abra-zo